Estudiantes del MCE participaron en taller sobre evaluación de fuentes de información y normas APA

El miércoles 14 de octubre se realizó el taller “Evaluar fuentes de información y normas APA”, impartido por Daniela Sáez, bibliotecóloga de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC). La actividad, desarrollada en modalidad online, reunió a estudiantes de las cohortes 2025 y 2026 del Magíster en Ciencias de la Educación (MCE), con el propósito de fortalecer sus habilidades para la búsqueda, evaluación y utilización adecuada de fuentes de información en el desarrollo de sus investigaciones académicas.

Durante el taller, la relatora abordó diversas temáticas relacionadas con la selección de fuentes de información confiables y pertinentes para la investigación educativa, destacando la importancia de identificar artículos científicos que respondan a los objetivos de cada estudio. Asimismo, se profundizó en los criterios de actualidad de las publicaciones académicas y en la correcta aplicación de las normas APA para la citación y elaboración de referencias bibliográficas.

Otro de los aspectos abordados fue el uso de herramientas de inteligencia artificial en el ámbito académico, enfatizando la importancia de utilizarlas de manera ética y responsable. En este contexto, se analizaron consideraciones para transparentar y declarar su utilización en los trabajos investigativos, con el fin de resguardar la integridad académica y prevenir situaciones de plagio o similitudes indebidas con otras publicaciones.

Indira Pereira, estudiante de la cohorte 2026, valoró la instancia señalando que: “Fue una experiencia súper enriquecedora. Aunque como docentes estamos constantemente investigando, seleccionando fuentes y citando, este taller nos dio herramientas para agilizar el proceso y validar lo que hacemos”.

La Dra. Pilar Jara, jefa del Programa, señaló que el taller constituyó un espacio de aprendizaje y actualización que permitió a las y los estudiantes fortalecer sus conocimientos sobre el manejo de fuentes de información y las buenas prácticas de escritura académica. De esta manera, la actividad contribuyó al desarrollo de competencias fundamentales para la formación investigativa de los estudiantes, promoviendo una aproximación crítica, rigurosa y responsable a la producción de conocimiento en el ámbito educativo.